El seguimiento a las formas que vienen expresando la crisis financiera y económica mundial, desde hace unos 20 meses, es posible que tenga “la bondad” de acelerar la creación de fantasías, sobretodo, durante las horas de sueños profundos.
Sin embargo, el deber es seguir adelante, la humanidad marcha por caminos que en lenguaje militar puede definirse como marchas en formas de “parábolas”, o en lenguaje de la filosofía clásica alemana, de manera dialéctica. De lo que nadie debe abrigar dudas es que las crisis, por destructivas que resulten, permiten nuevas experiencias y ciclos largos de recuperación. No hago apologías de las crisis como necesarias o buenas, no, las veo independientes de mi o de cualquier otra voluntad.
Sobre la mesa hay numerosas hipótesis que la humanidad empezaría a ver luego del invierno, bien entrada la primera. La primera es el conjunto de eventos que deberían afectar a Estados Unidos o lo que quede de esa nación confederada respecto al resto de la humanidad.
El tema lo traigo a reflexión ante la evidente ignorancia que el gobierno, casi en pleno, tiene de la gravedad de la actual crisis. Basta examinar el proyecto de presupuesto y ley de gastos públicos que se ha elaborado para el 2009. Basta saber que la agenda del director gerente del FMI en su visita al país quedó modificada antes de llegar, porque “el rey” es quien debe decir “la verdad” suya al país. En definitiva, quien pierde es el gobierno. En algún momento las estafas envueltas en “lenguaje suave, superfluo y seudointelectual” deben quedar descubiertas.
Para quienes en el país se sirven de la ignorancia como paradigma es bueno darle algunas informaciones nada tranquilizadoras. En primer lugar, el tema de la deuda pública de Estados Unidos, cómo se ha incrementado y cómo va a crecer.
Sólo por la asistencia financiera para la crisis, la deuda pública de EEUU ha crecido 1.5 billones (millones de millones). Fuera de las instituciones norteamericanas, el mayor acreedor mundial de Estados Unidos es el gigante llamado China Popular. Esa deuda con China anda por los 585 mil millones de dólares, pero con el mundo entero la deuda de EEUU es de 2,8 billones de dólares.
Si se suma esa cifra con los gastos deficitarios de Estados Unidos en el actual año y en los próximos, no hay dudas que compromete el 65 % del producto interior bruto (PIB) de esa nación. Si usted resta el efecto destructivo de la actual crisis sobre el PIB de EEUU no hay dudas que el valor del dólar norteamericano puede terminar en cero. No es casual que algunos analistas de inversiones pronostiquen el precio del oro a 2000-2200 dólares la onza para dentro de dos años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario